Biografía

La artista y diseñadora Ealish Wilson crea obras textiles escultóricas muy personales, que representan la materialidad y la maestría. Sus extravagantes obras arquitectónicas se inspiran en el viaje, la moda, la fotografía y las técnicas tradicionales de costura. Cada obra contrapone lo nuevo y lo viejo, formando capas de elementos construidos y deconstruidos.

En el centro de cada fase de la obra está el arte de la realización, que no solo es un punto de llegada, sino el verdadero punto de salida en la creación de cada pieza. En el proceso, las muestras, imágenes y texturas iniciales se trabajan y reelaboran. Para su obra es fundamental la experimentación y la creación de nuevos motivos a través de la manipulación del tejido. A menudo, los materiales se convierten en formato digital, se manipulan y después se vuelven a transformar en textil para ser meticulosamente acabados a mano.

Mi trabajo

El toque personal de Ealish es evidente en todo lo que produce y recurre a las tradiciones estéticas japonesas y al movimiento Artes y Oficios. Tanto que la pieza sea el resultado de muchas horas de trabajo de plisado o de motivos cuidadosamente manipulados para engañar al ojo, creando una sensación de profundidad, el resultado de este proceso meditativo es una obra de belleza atemporal.

Utilizaba las cuerdas de papel japonés mizuhiki, hasta que, al transferirme en California, en una tienda de electrónica descubrí las bridas y pensé que podría ser una alternativa válida al mizuhiki, ¡una versión californiana! Comencé a experimentarlas en mis obras para fijar los diferentes plisados. La consistencia y la textura que crean, si se utilizan muchas, son extraordinarias. Al teñirlas se añade una dimensión completamente nueva, despertando una cierta curiosidad en el público, que inicialmente no tiene absolutamente ni idea de lo que está mirando. Me gusta aprovechar un objeto banal para convertirlo en algo impredecible.